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Tras 43 días de búsqueda, familia informa que fueron encontrados los seis

11 de agosto de 2026

La Guaira, Venezuela — Después de más de seis semanas marcadas por la incertidumbre, la familia de seis personas que permanecían desaparecidas desde los terremotos del 24 de junio en Venezuela informó que finalmente fueron localizados sus seres queridos entre los 3sc0mbr0s de una edificación destruida en Caraballeda, estado La Guaira.

La información fue comunicada por Mabel Hernández, hermana de uno de los desaparecidos e hija de la pareja de adultos mayores que también se encontraba dentro del inmueble cuando ocurrió la catástrofe.

Los seis integrantes de la familia fueron identificados como Carmen Rosa Fernández, Roger Hernández, su hijo Yhosvany Hernández Fernández, su esposa Adela Taberneiro García y los dos hijos de la pareja, Lía Fernanda Hernández Taberneiro y Ulises Hernández Taberneiro.

Según la información familiar difundida, el desenlace llegó después de 43 días de búsqueda, cuando finalmente habrían sido recuperados e identificados s1n v1d4.

La familia había quedado atrapada desde el 24 de junio dentro del edificio OPPPE33, situado en el Bulevar Naiguatá, sector El Caribe, en Caraballeda, una de las áreas severamente afectadas por los terremotos.

La historia había trascendido rápidamente las fronteras venezolanas porque cuatro de los seis integrantes residían desde hacía años en Marín, Pontevedra, España.

Yhosvany Hernández Fernández y Adela Taberneiro García habían construido allí una nueva vida junto a sus hijos.

Adela trabajaba en una tienda de productos congelados y era presidenta del Marinenses Hockey Club, mientras Yhosvany, antiguo jugador de hockey, trabajaba como repartidor y ejercía como entrenador dentro de la misma organización deportiva que ambos ayudaron a impulsar.

Sus hijos también estaban completamente integrados en la comunidad gallega.

Lía Fernanda, de nueve años, practicaba gimnasia rítmica y pocos días antes del viaje había conseguido el subcampeonato gallego de promoción benjamín con el Club Rítmica Agarimo.

Su hermano Ulises, de ocho años, estudiaba junto con ella en el CPR La Inmaculada de Marín y también estaba relacionado con la práctica del hockey.

Para los pequeños, aquel viaje tenía un significado particularmente especial.

Habían abandonado Venezuela siendo muy pequeños: Lía tenía aproximadamente dos años y Ulises todavía no había cumplido su primer año cuando la familia emigró.

El viaje de junio representaba, por tanto, su primer regreso al país después de establecerse en España.

La familia había viajado para reencontrarse con sus seres queridos y celebrar fechas importantes.

El 23 y 24 de junio coincidían con los cumpleaños del abuelo y de Yhosvany, respectivamente, por lo que habían organizado una reunión familiar.

Dentro del edificio se encontraban también Carmen Rosa Fernández y Roger Hernández, quienes recibían a sus familiares durante aquella visita.

Horas después de la celebración llegaron los fuertes movimientos de tierra.

El edificio donde permanecían terminó c0l4ps4ndo y comenzó entonces una desesperada búsqueda que movilizó a familiares tanto dentro como fuera de Venezuela.

Mabel Hernández permaneció durante los primeros días prácticamente al lado de las ruinas, esperando cualquier señal que permitiera localizar a sus padres, su hermano, su cuñada y sus sobrinos.

Mientras tanto, desde España, familiares, amigos, profesores, compañeros deportivos y autoridades municipales de Marín comenzaron a pedir ayuda para acelerar las operaciones.

Una de las personas que encabezó los llamados fue Mari Paz Taberneiro García, hermana de Adela, quien viajó desde Florida hacia Venezuela intentando colaborar directamente con la búsqueda.

También participaron en los llamados públicos personas cercanas a la familia como Eduardo Campos, Stephany Gómez, el sacerdote Pedro Oliveros y María Fernanda Ruíz, quienes intentaron hacer llegar a los equipos de rescate la ubicación exacta donde consideraban que estaban atrapados.

Desde Marín, la alcaldesa María Ramallo también mantuvo seguimiento del caso y expresó públicamente la preocupación existente en el municipio por la familia.

Durante aquellos primeros días, los allegados insistieron especialmente en la necesidad de disponer de maquinaria pesada para retirar las enormes placas de concreto.

La búsqueda continuó mientras transcurrían las semanas.

Ahora, de acuerdo con la actualización comunicada por Mabel Hernández, aquella espera habría terminado después de 43 días con la localización de los seis familiares.

Para Mabel comienza además otro proceso complejo relacionado con la despedida definitiva de sus seres queridos.

Según la información difundida por la propia familia, busca colaboración del consulado cubano en Venezuela para completar los trámites que permitan trasladar hasta Cuba las cenizas de sus padres, Carmen Rosa Fernández y Roger Hernández.

En cuanto a su hermano y la familia que había formado en España, su deseo sería que Yhosvany Hernández Fernández, Adela Taberneiro García, Lía Fernanda Hernández Taberneiro y Ulises Hernández Taberneiro permanezcan juntos en Venezuela.

La recuperación después de 43 días y estos últimos planes funerarios corresponden al testimonio familiar divulgado recientemente y permanecen pendientes de confirmación independiente mediante información oficial.

Lo que sí estaba ampliamente documentado desde finales de junio era la presencia de los seis dentro del edificio afectado y la extensa movilización emprendida para intentar encontrarlos.

La historia también ha golpeado profundamente a Marín, la localidad gallega donde Yhosvany, Adela, Lía y Ulises habían construido su hogar durante los últimos años.

Compañeros de escuela, profesores, deportistas, vecinos y amigos permanecieron pendientes durante semanas de cualquier información procedente de Venezuela.

Ahora, según el relato de sus familiares, la búsqueda que comenzó aquel 24 de junio habría llegado finalmente a su término.

Carmen Rosa Fernández, Roger Hernández, Yhosvany Hernández Fernández, Adela Taberneiro García, Lía Fernanda Hernández Taberneiro y Ulises Hernández Taberneiro representan tres generaciones de una misma familia alcanzadas por una sola tr4g3d14.

Después de 43 días esperando respuestas, sus familiares afrontan ahora el momento de despedirlos, mientras sus nombres permanecen unidos a una de las historias familiares más dolorosas dejadas por los terremotos de La Guaira.

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