
Cali, Colombia — Una misma familia quedó atrapada entre la esperanza y el d0l0r después del poderoso t3rr3m0t0 de magnitud 7,4 que sacudió Colombia durante la mañana del lunes 10 de agosto de 2026 y provocó graves daños en Cali y otras ciudades del occidente del país.
La emergencia alcanzó directamente a la familia Saavedra Caicedo, cuyos integrantes se encontraban en un edificio situado en el sector de Cuarta de Legua, en el sur de Cali, cuando comenzó el movimiento.
La dirección relacionada con el caso corresponde a la Carrera 58 #3-138, donde registros públicos previos identifican una propiedad horizontal denominada Edificio María Elvira Lloreda.
Dentro del inmueble se encontraban las jóvenes Ana María Saavedra Caicedo, Sofía Saavedra Caicedo e Isabela Saavedra Caicedo, identificadas por los reportes familiares como trillizas de 23 años.
Con ellas estaban sus padres, Jairo Hernán Saavedra y Victoria “Vicky” Caicedo.
Informaciones difundidas por allegados también señalan que Diego Caicedo, tío de las jóvenes, se encontraba en el apartamento cuando comenzó la emergencia.
El t3rr3m0t0 sorprendió a la familia poco después de las 7:30 de la mañana.
Según los relatos divulgados durante las labores de búsqueda, los integrantes de la familia intentaron abandonar la edificación utilizando las escaleras.
No consiguieron completar la evacuación.
En medio del fuerte movimiento, partes de la estructura c0l4ps4r0n y varias personas quedaron atrapadas entre concreto, paredes y otros materiales.
Los primeros trabajos de los organismos de emergencia trajeron una noticia que devolvió momentáneamente la esperanza a la familia.
Ana María Saavedra Caicedo fue encontrada con v1d4.
Los equipos consiguieron llegar hasta ella entre las primeras capas de los 3sc0mbr0s y posteriormente fue trasladada para recibir atención médica.
De acuerdo con la información proporcionada por familiares, Ana María fue llevada a la Clínica Imbanaco, donde comenzó a recibir asistencia por las lesiones sufridas.
Desde el centro médico habría conseguido comunicarse con sus seres queridos y confirmar personalmente que estaba con v1d4.
Pero mientras una parte de la familia celebraba aquel rescate, los equipos continuaban trabajando porque otros integrantes permanecían desaparecidos.
Horas después llegó una información devastadora.
Según los reportes familiares difundidos desde Cali, Sofía Saavedra Caicedo fue localizada s1n s1gn0s v1t4l3s entre los restos de la edificación.
La noticia transformó completamente la espera de sus familiares.
De las tres hermanas, una había conseguido sobrevivir, otra había sido encontrada s1n v1d4 y todavía faltaba localizar a la tercera.
La esperanza quedó entonces concentrada especialmente en Isabela Saavedra Caicedo.
También continuaban las labores para localizar a sus padres, Jairo Hernán Saavedra y Victoria “Vicky” Caicedo, además de esclarecer la situación de Diego Caicedo.
Los trabajos adquirieron especial dificultad debido al tamaño y disposición de los materiales que quedaron después del c0l4ps0.
Una enorme viga de concreto obstaculizaba el acceso hacia una de las áreas donde los familiares consideraban que podían encontrarse las personas desaparecidas.
Cada movimiento de los equipos debía realizarse cuidadosamente para evitar nuevos desprendimientos que pusieran en peligro tanto a posibles sobrevivientes como a los propios rescatistas.
Durante la noche surgió otro elemento que renovó la esperanza.
Familiares aseguraron haber escuchado posibles voces provenientes de los 3sc0mbr0s.
A partir de esos testimonios se realizaron períodos de silencio durante los cuales fueron detenidas temporalmente algunas actividades para permitir que los rescatistas intentaran identificar sonidos o señales humanas.
La búsqueda se convirtió entonces en una lucha contra las horas.
Familiares y vecinos comenzaron a solicitar iluminación, plantas eléctricas, equipos especializados, herramientas de corte y otros recursos que permitieran mantener las operaciones durante la noche.
Integrantes del Cuerpo de Bomberos de Cali y organismos de socorro participaron en las labores desarrolladas después del terremoto.
Mientras tanto, allegados utilizaron las redes sociales para difundir los nombres de las personas desaparecidas y pedir colaboración.
Entre quienes hablaron sobre la situación aparece Daniel Saavedra, familiar de las jóvenes, quien explicó que habían mantenido comunicación con ellas apenas un día antes de la emergencia.
Una conversación familiar completamente cotidiana quedó separada por pocas horas de una búsqueda desesperada entre toneladas de concreto.
El caso de las hermanas Saavedra Caicedo representa ahora una de las historias humanas surgidas entre las consecuencias del t3rr3m0t0 en Cali.
La ciudad figura entre las zonas seriamente afectadas por el movimiento de magnitud 7,4 que golpeó el occidente colombiano y cuyo epicentro fue situado en el departamento del Chocó.
El evento produjo c0l4ps0s de edificaciones y obligó al despliegue de organismos de emergencia en diferentes puntos de la ciudad.
Los daños no quedaron limitados a Cali.
Municipios del Valle del Cauca también reportaron viviendas afectadas, interrupciones de servicios y emergencias relacionadas con la infraestructura después del movimiento.
Mientras Colombia intenta dimensionar las consecuencias generales del desastre, para la familia Saavedra las grandes estadísticas tienen ahora un significado secundario.
Su atención permanece sobre un solo punto de Cali: los restos de la edificación donde se encontraban sus seres queridos.
Ana María Saavedra Caicedo representa hasta ahora la esperanza después de haber sido encontrada con v1d4.
Sofía Saavedra Caicedo representa el d0l0r de una familia que recibió la noticia que nunca quiso escuchar.
Y alrededor de Isabela Saavedra Caicedo, Jairo Hernán Saavedra, Victoria “Vicky” Caicedo y Diego Caicedo permanecen las preguntas que los familiares esperan poder responder conforme avancen las labores.
Debido a que se trata de una emergencia todavía en desarrollo, la situación individual de las personas pendientes debe actualizarse únicamente cuando exista confirmación de familiares, autoridades u organismos de rescate.
El terremoto convirtió así una mañana normal en una fecha que difícilmente podrá olvidar la familia Saavedra Caicedo.
Entre el ruido de las máquinas y los períodos de absoluto silencio utilizados para escuchar posibles señales, familiares y rescatistas continúan esperando.
Después del rescate de Ana María y del doloroso hallazgo atribuido a Sofía, cada espacio abierto entre los 3sc0mbr0s conserva una misma esperanza: encontrar con v1d4 a quienes todavía permanecen desaparecidos.


