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Terremoto de magnitud 7.7 golpea Indonesia

15 de agosto de 2026

Flores, Indonesia — Un poderoso t3rr3m0t0 de magnitud 7.7 golpeó el este de Indonesia durante la madrugada de este sábado 15 de agosto, provocando c0l4ps0s de viviendas y edificios, deslizamientos, interrupciones eléctricas y una alerta de tsunami que movilizó a miles de habitantes de comunidades costeras.

El balance más reciente eleva a al menos 47 las personas f4ll3c1d4s, mientras continúan las operaciones de búsqueda.

El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) situó el epicentro a 68 kilómetros al norte-noroeste de Ende, en la provincia de Nusa Tenggara Oriental.

Según el organismo estadounidense, el movimiento ocurrió a las 5:58 de la mañana, hora local, y tuvo una profundidad aproximada de 10 kilómetros.

La Agencia de Meteorología, Climatología y Geofísica de Indonesia (BMKG) también estableció una magnitud de 7.7, aunque su cálculo situó el hipocentro a 15 kilómetros de profundidad y el epicentro aproximadamente 30 kilómetros al noreste de Mbay, Nagekeo.

Estas pequeñas diferencias son normales entre organismos debido a los distintos sistemas utilizados para analizar los datos sísmicos.

Por tanto, la versión que ubicaba este mismo evento frente a Célebes (Sulawesi) no coincide con las localizaciones actualizadas del USGS y la BMKG. Los datos oficiales sitúan el t3rr3m0t0 en la región de Flores, Nusa Tenggara Oriental.

La poca profundidad del movimiento y su localización llevaron a la BMKG a activar una alerta temprana de tsunami para sectores de Nusa Tenggara Oriental, Nusa Tenggara Occidental, Sulawesi del Sur y Sulawesi del Sudeste. Miles de personas abandonaron preventivamente zonas próximas al litoral.

El riesgo no quedó únicamente en una advertencia. Instrumentos de la BMKG confirmaron posteriormente la llegada de pequeñas olas de tsunami a diferentes puntos del archipiélago.

Entre las primeras mediciones oficiales se registraron aproximadamente 0.94 metros en Maurole-Ende, 0.38 metros en Pelabuhan Kewapante-Sikka, 0.36 metros en Labuan Bajo, 0.25 metros en Flores Timur, 0.19 metros en Sikka, 0.17 metros en Dompu y 0.14 metros en Bakalang-Alor.

Informaciones posteriores recogidas por Associated Press señalaron que en Riung se llegó a medir una ola de aproximadamente 1.61 metros, mientras la alerta terminó siendo levantada una vez disminuyó la amenaza sobre las comunidades costeras.

Las consecuencias en tierra han resultado considerablemente más graves. El balance actualizado de la Agencia Nacional de Gestión de Desastres de Indonesia (BNPB) establece al menos 47 personas f4ll3c1d4s, además de múltiples l3s10n4d0s.

Las autoridades han advertido que la cifra podría modificarse conforme los equipos consigan ingresar a comunidades todavía parcialmente incomunicadas.

Maumere, principal ciudad de la regencia de Sikka, figura entre las localidades especialmente golpeadas. Los primeros balances atribuyen 20 p3rd1d4s humanas a esa zona, donde también se reportaron personas atrapadas debajo de estructuras afectadas.

Los organismos de emergencia contabilizaban además más de 150 viviendas destruidas, mientras numerosas casas adicionales sufrieron diferentes niveles de d4ñ0s.

Escuelas, instalaciones sanitarias, edificios gubernamentales y otros espacios públicos también resultaron afectados.

Alrededor de 2,000 personas tuvieron que desplazarse hacia refugios temporales debido a los d4ñ0s, las réplicas y el temor de regresar inmediatamente a sus viviendas. citeturn0news2

Uno de los principales obstáculos para los equipos de emergencia son los deslizamientos de tierra.

Diferentes carreteras quedaron bloqueadas, incluyendo sectores de la importante vía Trans-Flores, complicando el ingreso de maquinaria y personal especializado hacia localidades alejadas.

Las interrupciones del servicio eléctrico y las dificultades en las comunicaciones también han impedido establecer rápidamente la situación de algunas poblaciones.

Las autoridades consideran posible que nuevos reportes modifiquen el balance a medida que se restablezca el contacto con esas comunidades.

Después del movimiento principal comenzó además una intensa secuencia de réplicas. Associated Press reportó que se habían contabilizado más de 235 movimientos posteriores, circunstancia que mantiene a numerosos residentes fuera de sus viviendas y obliga a los rescatistas a trabajar bajo condiciones especialmente delicadas.

Indonesia posee una extensa historia de grandes movimientos sísmicos debido a su ubicación en el Cinturón de Fuego del Pacífico, donde convergen varias placas tectónicas. Flores forma parte de una región particularmente compleja desde el punto de vista geológico.

La isla conserva además el recuerdo del devastador t3rr3m0t0 y tsunami de 1992, un desastre de magnitud 7.8 que dejó alrededor de 2,500 personas f4ll3c1d4s, incluyendo aproximadamente 1,490 en Maumere.

La situación de este sábado continúa cambiando rápidamente. Con 47 p3rd1d4s humanas confirmadas hasta esta actualización, decenas de l3s10n4d0s, miles de desplazados y comunidades todavía difíciles de alcanzar, la prioridad permanece centrada en localizar posibles sobrevivientes, atender a los afectados y evaluar la estabilidad de las estructuras.

Mientras continúan las réplicas, Indonesia enfrenta ahora las consecuencias de uno de sus movimientos sísmicos más fuertes de los últimos años, con Flores, Nagekeo, Ende, Sikka y Maumere entre los nombres que concentran la atención de los organismos de emergencia durante las primeras horas posteriores al desastre.

Avísame si cambia el balance del terremoto en Indonesia.

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