
Santo Domingo, República Dominicana — La comunidad de La Zurza, en el Distrito Nacional, permanece consternada por el f4ll3c1m13nt0 de la joven Nelisa Figueroa, de 27 años, mientras las autoridades avanzan en la investigación contra su expareja, Keury Samuel Upía, de 32 años y conocido como “El Tullío”, quien permanece bajo custodia por su presunta vinculación con el hecho.
El caso ocurrió durante la noche del domingo dentro de la vivienda donde residía la joven junto a sus hijos.
Tras conocerse lo sucedido, vecinos y familiares comenzaron a ofrecer testimonios sobre la relación que habría existido entre Nelisa Figueroa y Keury Samuel Upía, así como sobre acontecimientos previos que ahora forman parte del contexto examinado por los investigadores.
Según versiones recogidas en la comunidad, Upía habría acudido a la residencia con la intención de compartir con sus hijos.
Informaciones atribuidas a Noticias SIN señalan que previamente se habría producido una situación relacionada con una pizza y la intención del hombre de compartir como familia. Este elemento deberá ser establecido formalmente durante la investigación.
Posteriormente se habría originado una discusión dentro de la vivienda.
Las autoridades investigan las circunstancias en las que Nelisa Figueroa recibió las l3s10n3s que finalmente provocaron su f4ll3c1m13nt0.
Entre las versiones preliminares figura la utilización de un objeto descrito como un eje de abanico, aunque corresponderá a los peritajes determinar los detalles definitivos.
Uno de los testimonios conocidos corresponde a Alejandro, residente de La Zurza, quien describió a la joven como una mujer trabajadora, tranquila y dedicada a sus responsabilidades familiares y profesionales. También aseguró que existían conflictos anteriores entre la pareja.
De acuerdo con Alejandro, Nelisa Figueroa habría contado con una orden de alejamiento contra su expareja.
Este dato resulta especialmente relevante para las pesquisas y deberá quedar establecido mediante la documentación correspondiente dentro del proceso que desarrollan la Policía Nacional y el Ministerio Público.
Otro elemento que ha causado profunda conmoción es la presencia de los hijos de la joven.
Según testimonios comunitarios, una de las niñas habría salido de la vivienda llorando y buscando ayuda mientras se desarrollaba la emergencia.
Por tratarse de una menor, las autoridades mantienen especial protección sobre los detalles relacionados con ella.
Miguel Gómez, identificado como propietario de la vivienda donde residía Figueroa, también habló sobre la joven y destacó su dedicación al trabajo.
Según su relato, salía diariamente a cumplir con sus responsabilidades y posteriormente continuaba con otras actividades vinculadas con su preparación y profesión.
Gómez indicó además que Nelisa Figueroa y Keury Samuel Upía llevaban aproximadamente dos años separados, aunque el hombre presuntamente continuaba acudiendo a la vivienda para compartir con los hijos que tenían en común.
La madre de la joven, Juanita de Paula, reclamó que el caso sea llevado hasta las últimas consecuencias judiciales.
La familia espera ahora que las evidencias recopiladas permitan reconstruir exactamente lo sucedido y determinar las responsabilidades correspondientes.
Tras el incidente, Keury Samuel Upía, alias “El Tullío”, fue 4rr3st4d0 y quedó a disposición de las autoridades.
El Ministerio Público deberá establecer las imputaciones correspondientes conforme a las evidencias y resultados de las investigaciones, respetando la presunción de inocencia mientras no exista una sentencia definitiva.
El cuerpo de Nelisa Figueroa fue remitido al Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF) para los procedimientos médico-legales correspondientes, cuyos resultados podrán aportar elementos importantes para establecer las circunstancias precisas de su f4ll3c1m13nt0.
Mientras avanza el proceso, familiares y residentes recuerdan a Nelisa Figueroa como una joven madre dedicada a sus dos hijos y vinculada al área de enfermería. Su partida ha provocado numerosas expresiones de solidaridad dentro de La Zurza.
El caso mantiene nuevamente la atención sobre la v10l3nc14 ejercida dentro de relaciones sentimentales y sobre la necesidad de garantizar que las medidas judiciales de protección sean efectivas.
Las autoridades deberán determinar ahora qué ocurrió durante las horas previas al incidente, verificar los antecedentes denunciados por los familiares y establecer judicialmente la responsabilidad que corresponda.

