
Chocó, Colombia — La emergencia provocada por el poderoso terremoto que sacudió Colombia dejó una historia especialmente dolorosa en el departamento del Chocó.
Mateo Valencia Valencia, un niño de apenas seis años e hijo del alcalde de Bahía Solano, perdió la v1d4 después de quedar atrapado entre los 3sc0mbr0s de una edificación que colapsó durante el movimiento.
El pequeño era hijo de Jairson Leonel Valencia Pinilla, actual alcalde del municipio de Bahía Solano, cuya identidad y condición como mandatario municipal aparecen confirmadas también en documentación institucional de CODECHOCÓ correspondiente a 2026.
De acuerdo con los reportes conocidos este martes 11 de agosto, Mateo se encontraba en Quibdó, capital del departamento del Chocó, cuando la estructura en la que permanecía resultó gravemente afectada por el terremoto.
El colapso dejó al niño atrapado mientras los organismos de emergencia desarrollaban operaciones en diferentes puntos de la ciudad.
Posteriormente se confirmó que Mateo Valencia Valencia, de seis años, había quedado s1n s1gn0s v1t4l3s.
La noticia generó numerosas expresiones de solidaridad dirigidas al alcalde Jairson Leonel Valencia Pinilla y al resto de sus familiares.
El Concejo Municipal de Bahía Solano expresó públicamente sus condolencias por la pérdida del pequeño, sumándose a los mensajes procedentes de diferentes instituciones y administraciones de la región.
El caso de Mateo ocurrió en medio de la emergencia nacional generada por el terremoto de magnitud 7.4 registrado durante la mañana del lunes 10 de agosto de 2026.
El fuerte movimiento tuvo su origen en el departamento del Chocó y provocó afectaciones en diferentes zonas del territorio colombiano.
Desde las primeras horas posteriores al fenómeno, organismos de emergencia comenzaron a recibir reportes relacionados con estructuras afectadas, personas l3s10n4d4s y comunidades que necesitaban asistencia.
Quibdó figura entre las ciudades donde se registraron consecuencias importantes, situación que obligó a desplegar operaciones para localizar y auxiliar a personas que permanecían entre estructuras colapsadas.
En medio de esas labores comenzó a conocerse la situación del hijo del alcalde de Bahía Solano.
La pérdida de Mateo representa una dimensión especialmente dolorosa de una emergencia que ha afectado a numerosas familias colombianas.
Tenía apenas seis años.
Mientras las autoridades continúan actualizando las cifras generales del terremoto, el nombre de Mateo Valencia Valencia comenzó a aparecer entre las historias humanas que deja el desastre.
La noticia también provocó muestras de solidaridad hacia Bahía Solano, municipio representado por su padre.
Jairson Leonel Valencia Pinilla ejerce actualmente como alcalde municipal y había participado durante febrero de 2026, en calidad de mandatario anfitrión, en actividades institucionales de la Corporación Autónoma Regional para el Desarrollo Sostenible del Chocó, CODECHOCÓ.
Ahora enfrenta, junto con su familia, una pérdida personal en medio de una de las emergencias sísmicas más importantes registradas recientemente en Colombia.
Distintas administraciones municipales y personas vinculadas a la región han expresado palabras de acompañamiento para sus seres queridos.
La historia de Mateo recuerda que detrás de las estadísticas que dejan los grandes desastres existen familias que enfrentan pérdidas individuales imposibles de representar únicamente mediante cifras.
Mientras los equipos especializados continúan trabajando entre los 3sc0mbr0s y las autoridades evalúan los daños ocasionados por el terremoto, Colombia permanece pendiente de nuevas actualizaciones provenientes de las regiones afectadas.
En el Chocó, entretanto, familiares y comunidades despiden a Mateo Valencia Valencia, el pequeño de seis años cuya pérdida ocurrió después del colapso de una edificación durante el terremoto.
Su padre, Jairson Leonel Valencia Pinilla, y sus demás seres queridos reciben numerosas expresiones de solidaridad mientras atraviesan este difícil momento.
La emergencia continúa en desarrollo y las autoridades mantienen las operaciones de búsqueda, atención y evaluación en las zonas afectadas, mientras el país comienza a conocer las historias personales detrás de una catástrofe que cambió la vida de numerosas familias en cuestión de segundos.