
Chalco, Estado de México.— El caso de Roberto Antonio Marín Reyes, un adolescente de 16 años, ha generado indignación luego de que su familia denunciara que lo buscó durante varias semanas sin saber que el menor ya había sido localizado s1n v1d4 y trasladado al Servicio Médico Forense (Semefo).
De acuerdo con la denuncia, las autoridades nunca notificaron oportunamente a sus familiares y posteriormente sus restos fueron enviados a una fosa común.
La madre del adolescente, Stefany, relató que su hijo desapareció el 1 de junio de 2026, cuando salió de su vivienda en Chalco con destino a su trabajo.
Desde ese momento inició una intensa búsqueda, recorriendo dependencias de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) y solicitando información sobre su paradero, sin obtener respuestas claras.
Semanas después, al acudir nuevamente a instalaciones de la Fiscalía en Ixtapaluca, personal del área de h0m1c1d10s le informó que Roberto Antonio Marín Reyes había sido localizado s1n v1d4 desde el 3 de junio, apenas dos días después de su desaparición.
La familia asegura que nunca recibió una notificación oficial, pese a que el adolescente ya había sido identificado por sus características físicas.
La situación se volvió aún más dolorosa cuando los familiares descubrieron que el cuerpo del menor ya no permanecía en el Semefo, debido a que había sido enviado a una fosa común al no ser reclamado dentro del plazo establecido.
Actualmente, la familia realiza gestiones ante las autoridades para recuperar sus restos y brindarle una despedida digna.
El caso ha provocado cuestionamientos sobre los protocolos de identificación y notificación que aplica la Fiscalía General de Justicia del Estado de México, así como sobre la coordinación entre las áreas encargadas de personas desaparecidas y los servicios forenses.
Organizaciones y ciudadanos han solicitado que se esclarezca si existieron omisiones durante el proceso y que se determinen las responsabilidades correspondientes.
Mientras continúan los trámites para recuperar los restos de Roberto Antonio Marín Reyes, su familia mantiene el llamado a las autoridades para que ningún otro padre o madre tenga que enfrentar una situación similar.
El caso permanece bajo seguimiento y la FGJEM no ha informado públicamente sobre posibles sanciones o investigaciones internas relacionadas con este procedimiento.