
Cali, Colombia — La historia de los hermanos venezolanos Winder Delfín, de 17 años, y Deivi Delfín, de 15, vuelve a generar atención después de que ambos atravesaran una experiencia devastadora durante los t3rr3m0t0s de Venezuela y posteriormente se trasladaran para reencontrarse con su padre, Deivid Delfín, de 44 años.
La historia de los adolescentes había sido documentada semanas antes por periodistas de The New York Times.
Los jóvenes vivían en La Guaira junto a su madre, Yusmani, de 35 años; su abuela Carmen, de 69; y su hermano menor Moissés, de 10 años.
El 24 de junio de 2026, cuando dos fuertes movimientos sísmicos golpearon Venezuela, Winder y Deivi se encontraban fuera de casa, en un parque acuático.
Cuando intentaron regresar descubrieron que el edificio de 12 pisos donde residían había c0l4ps4d0.
Dentro permanecían su madre Yusmani, su hermano Moissés y su abuela Carmen.
Desde entonces comenzó una búsqueda extraordinaria. Los dos adolescentes participaron directamente en las labores entre los 3sc0mbr0s junto con su padre, Deivid Delfín, y su padrastro, Giovanni Berroterán, de 50 años.
Durante aproximadamente 26 días, utilizaron herramientas como palas, picos, mazos, una sierra, un martillo neumático e incluso un cuchillo de cocina para abrirse paso entre los pisos que habían quedado comprimidos unos sobre otros.
Los hermanos llegaron a introducirse en espacios extremadamente reducidos entre los restos de la construcción.
Debido precisamente a la capacidad de jóvenes como ellos para desplazarse por pequeños túneles, algunos sobrevivientes comenzaron a llamarlos “topos”.
La búsqueda tuvo su momento más doloroso durante el día 25, cuando Winder Delfín consiguió reconocer entre los restos el vestido floreado que utilizaba su abuela Carmen.
Después de ampliar cuidadosamente el túnel, voluntarios lograron recuperar a la mujer s1n v1d4. Pero todavía faltaban dos integrantes de la familia.
Aproximadamente 24 horas después fueron encontrados Yusmani y Moissés, quienes estaban en la zona donde anteriormente se encontraba la cocina del apartamento. Los tres familiares habían perdido la v1d4.
La escena tuvo un impacto particularmente fuerte sobre Deivid Delfín, quien llegó a desvanecerse durante las labores.
Winder, sin embargo, continuó trabajando hasta entrada la noche para colaborar con la recuperación de su madre.
Uno de los testimonios que mejor reflejó cuánto había cambiado aquella experiencia a los adolescentes salió de Deivi Delfín. En medio de las jornadas de búsqueda, el joven de apenas 15 años afirmó: “Ya no soy un niño”.
Su padre, Deivid Delfín, es barbero y tenía 44 años cuando ocurrió la emergencia. La investigación publicada por The New York Times también identificó al padrastro de los adolescentes como Giovanni Berroterán, de 50 años. Ambos hombres participaron juntos en la búsqueda de la familia.
Otros nombres documentados durante aquellas operaciones fueron el voluntario Carlos Lizarraga y el psicólogo voluntario Obtavio Guerra, quienes acompañaron las labores desarrolladas en La Guaira.
Ahora circulan nuevas informaciones según las cuales Winder y Deivi se encontraban en Cali junto a su padre Deivid cuando el fuerte t3rr3m0t0 del lunes 10 de agosto volvió a hacer temblar la tierra.
La versión señala que los adolescentes habrían llegado a Colombia después de la tragedia venezolana buscando comenzar una nueva etapa junto a su padre.
Cuando la tierra volvió a moverse, el temor provocado por lo ocurrido apenas semanas antes regresó inmediatamente.
También se atribuyen a Deivid Delfín declaraciones en las que describe el miedo que sintió al no localizar inmediatamente a sus hijos y el alivio experimentado cuando finalmente comprobó que estaban juntos y con v1d4.
Sin embargo, esta parte más reciente de la historia requiere una precisión importante: tras revisar las fuentes disponibles hasta este viernes 14 de agosto de 2026, pude verificar ampliamente la identidad de Winder, Deivi y Deivid, sus edades, la historia de los 26 días de búsqueda en Venezuela y los nombres de sus familiares.
No encontré todavía una fuente periodística sólida e independiente que confirme todos los detalles sobre su supuesto traslado posterior a Cali y las declaraciones atribuidas a Deivid después del t3rr3m0t0 colombiano.
Por esa razón, esos elementos deben presentarse como información en desarrollo hasta que exista una confirmación adicional.
Lo que sí está documentado es la historia anterior de esta familia: Winder Delfín, Deivi Delfín, Deivid Delfín, Giovanni Berroterán, Yusmani, Carmen y Moissés son los nombres vinculados directamente con la búsqueda realizada después de los t3rr3m0t0s de Venezuela.
Winder y Deivi no esperaron simplemente noticias durante aquellos 26 días. Ambos excavaron personalmente buscando a su madre, su abuela y su hermano menor hasta conseguir encontrarlos.
Si finalmente se confirma que los dos adolescentes se encontraban en Cali durante el nuevo movimiento sísmico, la coincidencia convertiría su historia en una de las más impactantes de ambas emergencias.
Dos hermanos de apenas 17 y 15 años que perdieron a tres integrantes de su familia bajo los 3sc0mbr0s en Venezuela y, pocas semanas después, tuvieron que experimentar nuevamente el miedo de sentir un fuerte t3rr3m0t0.
Por ahora, lo más importante es separar aquello que ya está documentado de los detalles que todavía necesitan confirmación. La historia comprobada de Winder y Deivi Delfín ya refleja por sí sola la dimensión humana que puede esconderse detrás de las cifras de una catástrofe.