
Valle del Cauca, Colombia — El impacto del t3rr3m0t0 de magnitud 7.4 que sacudió Colombia el lunes 10 de agosto dejó uno de sus balances más dolorosos dentro de las aulas: el Ministerio de Educación confirmó la p3rd1d4 de seis estudiantes en dos instituciones educativas del Valle del Cauca, cuatro en Calima-El Darién y dos en Yumbo.
Los seis menores fueron identificados como Jesús Muñoz Quinceno, María José Lozada Torres, Emanuel Bastidas Arredondo, Anthony Ríos Gómez, Luciana Moreno Flórez y Niela Nicol Vernaza Corrales.
La información permite además hacer una precisión respecto a las primeras versiones difundidas después de la emergencia: Mateo Valencia, hijo del alcalde de Bahía Solano, también perdió la v1d4 durante el t3rr3m0t0 en Chocó, pero no forma parte del grupo de seis estudiantes confirmado por el Ministerio de Educación en los dos colegios del Valle del Cauca.
Cuatro de las víctimas estudiaban en la sede María Inmaculada de la Institución Educativa Gimnasio del Calima, ubicada en Calima-El Darién. La estructura sufrió un grave c0l4ps0 durante el movimiento, dejando estudiantes atrapados y obligando a desplegar una operación de emergencia.
Entre ellos estaba Jesús Muñoz Quinceno, cuya edad aparece como 5 años en algunos reportes y 6 años en otros.
Debido a esa discrepancia entre publicaciones, lo más preciso es mantener su nombre completo sin afirmar categóricamente una de las dos edades.
También perdió la v1d4 María José Lozada Torres, de 5 años, una de las estudiantes que se encontraba dentro del plantel cuando comenzó la emergencia.
La tercera víctima identificada fue Emanuel Bastidas Arredondo, de 6 años.
Su nombre fue incluido tanto en los primeros reportes de las autoridades locales como posteriormente en la información difundida por el Ministerio de Educación.
El cuarto estudiante de Calima-El Darién fue Anthony Ríos Gómez, de 8 años.
A diferencia de sus compañeros, Anthony fue rescatado con v1d4 y trasladado de emergencia hacia un centro médico en Buga, pero su condición se agravó durante el recorrido y posteriormente se confirmó su f4ll3c1m13nt0.
La emergencia dentro del Gimnasio del Calima tuvo dimensiones todavía mayores. La rectora María Elizabeth Álvarez informó que entre 20 y 25 estudiantes resultaron l3s10n4d0s, mientras varios menores tuvieron que ser trasladados hacia centros asistenciales de Cali y Tuluá.
El alcalde de Calima-El Darién, Antonio Cadavid, también confirmó graves afectaciones en el municipio. Además del colegio, numerosas viviendas e instalaciones públicas sufrieron d4ñ0s durante el movimiento.
A kilómetros de allí, Yumbo enfrentó su propio luto. Otras dos estudiantes perdieron la v1d4 en la sede Panorama de la Institución Educativa Gabriel García Márquez.
Las menores fueron identificadas oficialmente como Luciana Moreno Flórez y Niela Nicol Vernaza Corrales.
Ambas aparecen incluidas por el Ministerio de Educación dentro del balance de seis estudiantes que dejaron de existir en instituciones educativas del Valle del Cauca como consecuencia directa del desastre.
Tras conocerse sus identidades, la ministra de Educación, Viviane Morales, manifestó públicamente su solidaridad con las familias, compañeros de estudio y docentes de los seis menores.
El Ministerio anunció además la activación de su estrategia de gestión del riesgo escolar para acompañar a las comunidades educativas afectadas.
En Yumbo, el alcalde Alexander Ruiz informó que la administración municipal acompañaría a las familias de Luciana Moreno Flórez y Niela Nicol Vernaza Corrales y que se activarían mecanismos disponibles para apoyarlas después de la tr4g3d14.
Mientras tanto, en Bahía Solano, Chocó, otra familia también enfrentaba una dolorosa p3rd1d4. Los reportes confirmaron el f4ll3c1m13nt0 de Mateo Valencia, de 6 años e hijo del alcalde de ese municipio, como consecuencia de la emergencia sísmica.
Por tanto, al reunir los casos confirmados, existen siete menores mencionados en estos reportes: los seis estudiantes oficialmente contabilizados por Educación en los colegios de Calima-El Darién y Yumbo, más Mateo Valencia en Bahía Solano.
No sería correcto presentar a Mateo como uno de esos seis, porque corresponde a un caso adicional registrado en Chocó.
La emergencia también abrió interrogantes sobre las condiciones de la infraestructura educativa en las regiones afectadas.
El Ministerio de Educación anunció que trabaja junto con las secretarías territoriales y que se acordó redireccionar 48 millones de dólares con la CAF para apoyar la recuperación de infraestructura educativa golpeada por el t3rr3m0t0.
Detrás de esas tareas de reconstrucción permanecen los nombres de Jesús Muñoz Quinceno, María José Lozada Torres, Emanuel Bastidas Arredondo, Anthony Ríos Gómez, Luciana Moreno Flórez y Niela Nicol Vernaza Corrales.
Seis estudiantes que comenzaron aquella mañana dentro de sus colegios y cuyas familias ahora enfrentan las consecuencias más dolorosas del desastre que golpeó al occidente colombiano.


